¿Por qué cerrar una empresa en Lituania no es “solo una solicitud”?
Cerrar una UAB o cualquier otro tipo de empresa que hayas establecido en Lituania no se limita a detener la actividad comercial y cerrar la puerta.
Los procesos de liquidación mal ejecutados o incompletos; pueden llevar a auditorías fiscales, multas administrativas, responsabilidad personal para los directores y socios, e incluso investigaciones penales.
Particularmente en empresas con socios extranjeros; es crucial realizar un cierre legalmente limpio sin dejar deudas ni obligaciones ante las autoridades fiscales, el Instituto de Seguridad Social, empleados y acreedores.
En esta guía, abordamos paso a paso los aspectos que debes tener en cuenta al cerrar una empresa en Lituania; desde el marco legal, los pasos del proceso, los plazos, los empleados, los impuestos y la documentación.
El marco legal del cierre de empresas en Lituania
Los procesos de liquidación y cierre en Lituania están regulados principalmente por la Ley de Empresas de Lituania y la legislación secundaria correspondiente.
Existen tres tipos principales de cierre según la situación financiera de la empresa y su posición legal:
- Liquidación voluntaria (empresas solventes): Si la empresa puede pagar todas sus deudas, los socios o directores pueden decidir cerrar la empresa por su propia voluntad.
- Liquidación voluntaria de acreedores (empresas insolventes): Se activa cuando la empresa no puede cumplir con sus obligaciones, pero se llega a un acuerdo de liquidación con los acreedores.
- Liquidación obligatoria (por orden judicial): La empresa es liquidada por orden judicial en caso de violaciones legales, infracciones graves o incumplimiento de obligaciones.
Con las últimas regulaciones, Lituania ha digitalizado la mayoría de los procesos y ha hecho obligatorio que las empresas completen el proceso de liquidación en un año.
En casos obligatorios, este plazo puede extenderse, pero se considera una excepción.
Primer paso: Decisión de cierre y inicio del proceso
El proceso de liquidación comienza en todos los casos con una decisión de la asamblea general. Para la liquidación voluntaria:
- Se añade el punto “liquidación y cierre de la empresa” a la agenda de la asamblea general.
- Se requiere la aprobación de al menos dos tercios de los socios presentes en la reunión.
- Desde el momento en que se toma la decisión, la empresa debe detener sus actividades comerciales; no se deben realizar operaciones que generen nuevos riesgos.
Antes de la decisión, asegúrate de revisar las siguientes áreas:
- Informes financieros: ¿Se han presentado a tiempo los estados financieros anuales al Registro de Entidades Legales?
- Declaraciones fiscales: ¿Hay retrasos, faltantes o errores en el IVA, impuesto sobre sociedades y otras declaraciones?
- Contratos: ¿Se han revisado cuidadosamente los contratos comerciales en curso, arrendamientos, acuerdos con proveedores y posibles cláusulas de indemnización/sanción?
Tomar la decisión de liquidación sin realizar este control previo puede llevarte a enfrentar reclamaciones inesperadas de acreedores, liquidaciones fiscales y riesgos legales en las etapas posteriores del proceso.
Nombramiento del liquidador: Toda la responsabilidad se concentra en una sola persona
En la asamblea general no solo se toma la decisión de cierre; también se debe nombrar un liquidador (o un consejo de liquidadores) en la misma reunión. El liquidador:
- Puede ser el actual director de la empresa, un empleado de la empresa o una persona externa.
- Debe proporcionar un consentimiento por escrito para aceptar el cargo.
- Presenta datos personales como identificación, dirección e información del pasaporte a las autoridades competentes.
El liquidador es personalmente responsable de todas las operaciones en el proceso de liquidación, incluyendo la precisión de los estados financieros, el pago de deudas fiscales y de seguridad social, las notificaciones a los acreedores y el archivo de documentos. Por lo tanto, en lugar de nombrar formalmente un nombre, es necesario elegir a un profesional con experiencia que pueda gestionar el proceso.
Notificación y obligación de anuncio a los acreedores
La legislación lituana exige que se realicen notificaciones tanto públicas como directas a los acreedores para un proceso de liquidación transparente. Después de la decisión en la asamblea general:
- La empresa publica 3 anuncios, con intervalos de 30 días en el canal de publicación especificado en sus estatutos.
- Envía notificaciones por escrito a cada uno de los acreedores. De esta manera, se realiza una invitación oficial para que los acreedores presenten sus reclamaciones dentro de un plazo determinado.
Las deficiencias en esta etapa pueden ser utilizadas en futuras demandas de indemnización. Incluso si la liquidación se ha completado, los acreedores que no han sido informados adecuadamente pueden reclamar sus derechos a través de la corte.
Cronograma del proceso de liquidación: ¿Cuánto tiempo hay en cada etapa?
Según la legislación, el proceso de liquidación avanza en varias fases principales después de que se nombra al liquidador. Aunque varía según el tamaño de la empresa, los siguientes plazos son orientativos:
- Decisión de cierre de la empresa: Decisión de la asamblea general – no hay límite de tiempo, pero se espera que todo el proceso se complete en un año.
- Nombramiento del liquidador: Simultáneamente con la asamblea general o inmediatamente después – no hay límite de tiempo.
- Inventario y balance de apertura: El liquidador debe identificar todos los activos y deudas dentro de 1 mes después de la decisión.
- Despido de empleados: Todos los contratos laborales deben ser rescindidos y sus derechos pagados en un plazo máximo de 2 meses.
- Conversión y distribución de activos: Generalmente, los pagos a los acreedores y las ventas de activos se completan dentro de 6 meses.
- Notificación a la autoridad de registro: Los documentos finales necesarios deben ser enviados al Registro dentro de 5 días hábiles después de ser preparados.
La empresa debe, por regla general, concluir la liquidación en un año. En casos especiales, el tribunal o la autoridad competente puede otorgar una extensión de tiempo, pero se requieren justificaciones concretas para ello (litigios en curso, activos grandes que no se pueden vender, etc.).
Gestión financiera y de activos: Desde el balance de apertura hasta la distribución de activos
Después de nombrar al liquidador, el primer paso crítico es preparar el balance de apertura de liquidación. Este balance:
- Presenta todos los activos de la empresa (efectivo, mobiliario, inventario, bienes raíces, propiedad intelectual, etc.)
- Y todas sus deudas y obligaciones (deudas fiscales, contribuciones a la seguridad social, deudas de préstamos, deudas a proveedores, derechos de los empleados, etc.)
de manera detallada. Luego, el liquidador:
- Realiza un inventario completo en un plazo máximo de 1 mes.
- Presenta este inventario y balance de apertura en una segunda reunión de la asamblea general a los socios.
- Vende o cobra los activos de la empresa primero para pagar las deudas de los acreedores.
- Después de satisfacer a todos los acreedores, distribuye los activos/ingresos restantes entre los socios.
Si la liquidación se extiende más allá de un año fiscal, el liquidador también debe preparar los estados de liquidación anuales y los informes al final de cada año fiscal. Negarse a cumplir con esta obligación puede resultar en multas administrativas y en la prolongación del proceso de liquidación.
Empleados: Despido, indemnización y un plazo crítico de dos meses
Los derechos de los empleados en Lituania están bajo protección especial durante el proceso de liquidación. Después de que se toma la decisión de cierre de la empresa:
- El liquidador debe rescindir todos los contratos laborales en un plazo máximo de 2 meses.
- Prepara la orden de despido (order), nómina y documentos de cuenta para cada empleado.
- Calcula de manera completa las deudas pendientes como salarios no pagados, horas extras, y pagos de vacaciones.
- Paga las indemnizaciones por despido y aviso que legalmente correspondan, junto con los impuestos y contribuciones a la seguridad social pertinentes.
No completar los pagos a los empleados dentro del plazo legal de 2 meses se considera una “violación grave” y puede dar lugar a sanciones administrativas y posibles sanciones penales.
Liquidación final con impuestos y acreedores
Para que el proceso de liquidación pueda cerrarse, la empresa debe alcanzar un acuerdo completo con todos los acreedores públicos y privados. El liquidador revisa especialmente los siguientes elementos:
- Contribuciones y primas al Fondo de Seguro Social del Estado (SODRA).
- Primas de seguro de salud obligatorias.
- Obligaciones fiscales sobre la renta y el impuesto de sociedades.
- Las deudas de todos los acreedores privados (bancos, proveedores, arrendadores, etc.).
La liquidación no puede completarse sin la confirmación oficial de la Inspección Fiscal del Estado (State Tax Inspectorate) de que no hay deudas fiscales pendientes de la empresa. Por lo tanto, el liquidador:
- Revisa las declaraciones fiscales de todos los períodos y completa cualquier falta.
- Establece una comunicación proactiva con la autoridad fiscal para minimizar el riesgo de intereses moratorios, multas y liquidaciones adicionales.
Paquete de documentos obligatorios: ¿Qué documentos son necesarios para el cierre?
Para poder eliminar la empresa en el Registro de Entidades Legales (Centre of Registers), se requiere un conjunto completo de documentos. Estos se pueden agrupar aproximadamente en cuatro categorías:
1. Documentos financieros
- Balance de apertura de liquidación
- Estado de resultados (pérdidas y ganancias) del último período de informes
- Registros contables y estados financieros que cubren todos los períodos en que la empresa estuvo activa
2. Documentos relacionados con el liquidador
- Decisión de la asamblea general sobre el nombramiento del liquidador/liquidadores
- Declaración escrita de aceptación del cargo por parte del liquidador
- Información identificativa del liquidador, como identificación, dirección, pasaporte
3. Documentos del personal
- Todas las contrataciones laborales y sus anexos
- Órdenes de contratación y despido (orders)
- Archivos personales para cada empleado
- Registros de cálculo de salarios, acumulación y pagos
- Registro de contratos laborales
4. Documentos relacionados con acreedores y quiebras (si los hay)
- Declaraciones de aprobación/objeción de los acreedores al plan de liquidación
- Lista de acreedores y el monto y orden de sus reclamaciones
- Documentos que demuestran la insolvencia de la empresa (en casos necesarios)
Registro final y extinción legal de la empresa
Después de cumplir con todas las obligaciones y cerrar cuentas con empleados y acreedores, el liquidador solicita la eliminación de la empresa en el Registro de Entidades Legales. Esta solicitud generalmente incluye los siguientes documentos:
- Informe de liquidación y decisión del liquidador
- Estados financieros finales
- Formulario de solicitud oficial para la eliminación de la empresa
- Acta de liquidación
- Certificado de que los registros de la empresa han sido transferidos al archivo de datos regional
- Certificado de “no hay deudas fiscales” emitido por la Inspección Fiscal del Estado
Si los documentos están completos y correctos, la autoridad de registro generalmente aprueba el proceso de registro dentro de 5 días hábiles.
Después de la aprobación, se publica oficialmente que la actividad de la empresa ha cesado y la personalidad jurídica se extingue legalmente.
Riesgos en caso de incumplimiento: Responsabilidad civil, administrativa y penal
Actuar en contra de la legislación durante el proceso de liquidación no se limita solo a multas administrativas. Las posibles consecuencias son las siguientes:
- Responsabilidad civil: Si los acreedores consideran que sus derechos han sido violados, pueden presentar una demanda de indemnización contra los socios, directores o liquidador de la empresa.
- Responsabilidad penal: Violaciones graves como daño intencionado a los acreedores, ocultación fraudulenta de activos, fraude, pueden dar lugar a investigaciones penales.
- Sanciones administrativas y multas: El incumplimiento de plazos, la falta de presentación de declaraciones, el no pago de derechos de los empleados pueden resultar en altas multas administrativas.
En este punto, es especialmente importante prestar atención a la responsabilidad personal del liquidador.
Si lleva a cabo los procesos de liquidación de manera inapropiada, puede enfrentar reclamaciones y sanciones incluso en años posteriores.
Puntos adicionales a tener en cuenta para socios extranjeros y empresas del grupo
Las empresas que se establecen en Lituania desde Turquía u otro país deben considerar no solo la legislación lituana, sino también sus obligaciones fiscales y de informes en sus propios países durante el proceso de cierre:
- Los registros de endeudamiento interno y la documentación de precios de transferencia deben ser coherentes durante el proceso de liquidación.
- El cierre de la empresa puede activar el estatus de representación permanente y las obligaciones fiscales asociadas en Turquía u otro país.
- Si el director o los socios obtuvieron un permiso de residencia o visa a través de la empresa en Lituania, se debe considerar el impacto del cierre de la empresa en los permisos de residencia.
¿Por qué es crítico el apoyo profesional en este proceso complejo?
Al cerrar una empresa en Lituania, es necesario gestionar simultáneamente las áreas de derecho empresarial, derecho laboral, impuestos, nómina, informes internacionales y derecho migratorio.
Particularmente en estructuras con socios extranjeros y multinacionales, un solo paso en falso puede dar lugar a auditorías fiscales o riesgos legales que surgen años después.
Como Corpenza, ofrecemos asesoría integrada a nivel europeo y global:
- Planificación de estructuras de liquidación y cierre tanto como de la creación de empresas,
- Contabilidad internacional, nómina (payroll/EOR) y optimización fiscal en Lituania y otros países de la UE,
- Envío de personal al extranjero, estructuración de la dimensión fiscal y de seguridad social bajo el modelo de posted worker,
- Planificación de pasos posteriores como la creación de una empresa en un nuevo país, permisos de residencia o ciudadanía por inversión.
Si estás en la fase de cierre de una empresa en Lituania, el primer paso es establecer correctamente la estrategia de liquidación; el segundo paso es gestionar los impuestos, empleados, acreedores y obligaciones internacionales en un solo marco para asegurar que el proceso avance de manera predecible y sin riesgos.
Conclusión: El cierre de una empresa en Lituania es un proceso de gestión de riesgos
En resumen, al cerrar una empresa en Lituania:
- Establece correctamente la decisión de la asamblea general y el requisito de dos tercios y el nombramiento del liquidador.
- Cumple con las obligaciones de anuncio y notificación por escrito a los acreedores dentro de los plazos.
- Prepara el balance de apertura, inventario e informes de liquidación anuales de acuerdo con la legislación.
- Paga los derechos de los empleados de manera completa en un plazo máximo de 2 meses.
- No intentes cerrar la liquidación sin saldar todas las deudas con la Inspección Fiscal del Estado y la Seguridad Social.
- No olvides que tu empresa no se considerará legalmente extinguida hasta que presentes todos los documentos necesarios en el Registro de Entidades Legales.
Una liquidación bien planificada y ejecutada profesionalmente protege tanto a los socios y directores de la empresa de futuros riesgos legales, como abre una página limpia para los pasos que darás en nuevos países.
Descargo de responsabilidad
Este texto ha sido preparado con fines informativos generales.
Ninguna de las declaraciones aquí contenidas tiene carácter de asesoría legal, financiera, fiscal o de inversión.
Los procesos de cierre y liquidación de empresas en Lituania pueden variar según el tipo de empresa, el sector de actividad, la situación financiera y los cambios en la legislación vigente.
Para cada caso concreto, asegúrate de consultar las anuncios y legislación actualizados de las autoridades oficiales antes de tomar decisiones y busca asesoría individual de abogados, asesores fiscales o profesionales pertinentes.
Corpenza no acepta responsabilidad por las consecuencias de decisiones tomadas basadas en la información contenida en este texto.

